pH = potencial de hidrógeno.

 

La escala pH mide el grado de acidez o alcalinidad de una sustancia.
La escala pH va desde cero hasta 14. Cero significa acidez total – tan ácido que podría hacer un agujero en el acero. Un pH de entre cero y 6,99 es ácido; pH 7 significa neutro y 14 significa alcalinidad total.
De manera que cuanto más baja sea la cifra tanto mayor es el grado de acidez, cuanto más alta, mayor alcalinidad. La escala pH no es aritmética, sino logarítmica. Esto significa que un pH de 5, por ejemplo, no es tan sólo un poco más ácido que un pH de 6, sino diez veces más ácido y 100 veces más ácido que un pH de 7. Y un pH de 9 es 1.000 veces más alcalino que un pH de 6.

¿Qué tiene que ver todo esto con tu salud?

Pues, tu cuerpo funciona óptimamente cuando el pH de tu sangre y otros líquidos corporales de tu cuerpo se encuentra entre 7,37 y 7,39. Tu cuerpo hará todo lo que pueda para mantener el pH en este rango pero a veces a expensas de tu salud a medio y  largo plazo. El pH ideal varía de un órgano a otro. Por ejemplo, debido a los jugos gástricos, el pH de nuestro estómago será más ácido (entre 1 y 3) que el pH de nuestra sangre y en el páncreas se registrará probablemente un pH de entre 8.0 y 8.3.

Lo que a ti te interesa para tu salud futura es que el pH de tu terreno básico interior sea siempre levemente alcalino. (Entre 7,35 y 7,39). Cualquier pH por debajo de estas cifras indica un estado de “acidosis”, es decir, un estado anormal de un exceso de ácidos en los tejidos. Si tu orina tiene un pH de 5, por ejemplo, esto significa que tienes 100 veces más acidificación en el cuerpo de lo que deberías tener. Rara vez se ve una “alcalinosis”. Es mucho más probable que tú y yo estemos demasiado “ácidos” por dentro.

Esta acidificación causa todo tipo de estrés en el cuerpo y está relacionada directa o indirectamente con las siguientes molestias y enfermedades:

falta de energía, fatiga, mala circulación, sobrepeso o falta de peso, irritabilidad, nerviosismo, inflamación, problemas gastrointestinales, diabetes, cáncer, cálculos biliares o de riñón, alergias, eczema, psoriasis, osteoporosis, artritis, gota, por nombrar algunas. Por otro lado, cuando el entorno bioquímico interno de nuestro cuerpo registra un pH levemente alcalino, no sólo nos prevenimos o nos liberamos de muchas molestias y enfermedades, no sólo equilibramos nuestro peso, no sólo evitamos la necesidad de medicarnos, sino que también nos da la posibilidad de experimentar un enorme aumento de energía y vitalidad y mantenernos más jóvenes más tiempo. ¡Imagina las posibilidades!

Donde hay más acidez hay menos oxígeno y es más probable que se produzca mutación celular. Así que podemos concluir que si mantenemos bien oxigenadas a nuestras células, aumentamos la probabilidad de entorpecer procesos cancerígenos en nuestro cuerpo.

 

Fuente: https://www.esfacilsisabescomo.com/por-que-es-importante-minimizar-la-acidez-en-tu-cuerpo/

 

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